miércoles, 6 de diciembre de 2017

El arte culinario nicaragüense se remonta a tiempos precolombinos, a como lo atestiguan los nombres de algunos de sus más conocidos platos. Luego, durante la conquista y colonia española, la unión de dos razas y dos culturas dio como resultado un menú criollo peculiar, creativo y variado, en el que se usan ingredientes interesantes y del que forman parte desde sopas y carnes, hasta dulces de diversos tipos.

Los hijos del Maíz

La base fundamental de la gastronomía nicaragüense desde sus orígenes ha sido el maíz, y su amplio uso y derivaciones constituyen la herencia culinaria legada por las antiguas culturas indígenas existentes en la zona. Este hecho explica la gran familiaridad entre la comida típica nicaragüense, y la de los países de la región centroamericana y México. Todos fuimos hijos del maíz.

El maíz, como ingrediente, tiene una infinidad de usos: de él se hacen bebidas como la tradicional Chicha y el Pinol; platos fuertes como el Nacatamal, el Indio Viejo y  la Sopa de Albóndiga; y bocadillos o postres como el Atolillo y el Perrereque.

Un mundo de ingredientes

También existen otros ingredientes ampliamente usados en la cocina nica, muchos de ellos productos locales, propios del trópico. Sin embargo, la creatividad culinaria nicaragüense es minuciosa y abierta, y también son de enorme uso ingredientes utilizados en todo el mundo, como el tomate, la cebolla, el ajo, la harina, el arroz, la naranja, la mostaza y mayonesa, la leche y el queso, la vainilla y la canela, entre tantos otros más.

Pero, lo que hace autóctona a la comida nicaragüense son esos ingredientes locales de los que hablábamos. Veamos algunos, dentro de los cuales habrá ciertos completamente ignorados por lectores de países de regiones no tropicales:

Frutas como el jocote, el mango, la papaya, el tamarindo, el platano (muy usado en Nicaragua), el pipián, el aguacate. Tubérculos como la yuca (también es ampliamente usado en la cocina típica nacional), el quequisque. Hiervas como el culantro (llamado también cilantro), el orégano, o el achiote.

Debemos señalar también ciertas carnes o piezas usadas en Nicaragua, y que para algunos extranjeros, sobre todo los europeos, resultan muy curiosas. De la vaca, por ejemplo, se preparan ciertos platos con carne de la cola, la ubre, el estómago, los sesos; del toro se usan los testículos; y del puerco se usa el cuero (para hacer chicharrón), las patas y la sangre (para hacer la moronga).

También, y esto quizá no sea apto para ecologistas, se come la tortuga y sus huevos, el garrobo, la iguana, el cusuco (o armadillo) y la boa (ésta sobre todo en la región central del norte de Nicaragua). Cabe señalar que todas estas especies se encuentran actualmente en peligro de extinción. 

Los platos más conocidos

El Gallo Pinto: se come en todas las casas de este país casi a diario y es tomado como símbolo nacional. Se compone de una mezcla de arroz frito con cebolla y chiltoma (conocido como pimiento) y frijoles rojos cocidos con ajo. Se mezclan muy bien y se vuelven a freír en conjunto. 

El Nacatamal: se prepara una masa con maíz molido y manteca, la cual es rellenada con carne de cerdo o gallina adobado en trozos medianos, arroz, papas, tomate, cebollas, chiltomas, todo en rodajas. Este preparado se envuelve en hojas de plátano (no comestibles) y se amarra con mecate fino, lo que le da una presentación parecida a una almohada. Dentro de la hoja se coce durante cinco horas y se come caliente.

El Vigorón: este plato conserva su origen en la ciudad de Granada, en donde se preparan muy exquisitos. En un plato cubierto por una parte de una hoja de plátano, se colocan yuca cocida, chicharrón y una ensalada de repollo y tomate.

El Indio Viejo: se cuece carne de res con cebolla, ajo, chiltoma y tomate; el caldo se conserva para después. Aparte, se humedecen varias tortillas con agua y se muelen hasta formar una maza. La carne se desmenuza y se fríe junto con las verduras y la masa, y se agrega jugo de naranja agria. Luego, se cuecen en el caldo.

El Quesillo: este plato es originario de los municipios de La Paz Centro y Nagarote, en el departamento de León. Es sencillo de preparar: en una tortilla, se coloca una pieza de quesillo, luego se envuelve y en la parte superior se coloca un poco de cebolla en vinagre, y finalmente se vierte crema fresca abundante y una pizca de sal.

La Sopa de Mondongo: esta es la especialidad en el municipio de Masatepe, en el departamento de Masaya. El mondongo se lava muy bien con bicarbonato, naranja agria y limón, y luego se corta en trozos pequeños y se pone a cocer con cebolla, chiltoma y ajo. Cuando el mondongo está suave, se agrega arroz molido y verduras en trozo como quequisque, chayote, chiltomas, cebollas, elote, chilotes y continua cociéndose hasta que está lista la sopa. Esta se come con aguacate y queso.





Artistas de Nicaragua

Carlos Mejía Godoy

Nació en Somoto, Madriz, en 1943, compositor, instrumentista y cantante nicaragüense en cuyas canciones ha estado presente siempre un fuerte compromiso social y político. Carlos Mejía Godoy creció en una familia de músicos y artistas arraigados en el folklore y la cultura tradicional y se inició pronto en el mundo de la música popular. En aquella Nicaragua sumida en la pobreza, exprimida desde la década de los años treinta por el clan Somoza, el futuro compositor supo desde joven al lado de quién debía estar su música, y se involucró activamente en el proceso revolucionario que acabaría con la dictadura de Anastasio Somoza. 

A inicios de los 1970 irrumpió en el corazón de los nicaragüenses con un canto inspirado en las alegrías, penas y esperanzas de los humildes. A lo largo de esa década plasmaría su apoyo a los débiles en extraordinarias composiciones, fieles retratos de la vida de su patria. Derrochando picardía y buen humor, recurrió al habla popular para celebrar personajes en canciones como Chinto Jiñocuago, el campesino cuyas cicatrices hablan de la violencia del mundo rural; Panchito Escombros, obrero sobreviviente del terremoto de Managua; María de los Guardias y La Tula Cuecho, mujeres audaces y pintorescas que se valen de su ingenio para salir adelante en un mundo machista y hostil; o Quincho Barrilete, pequeño lustrabotas, héroe infantil de la guerra de liberación.


Luis Enrique Mejía Godoy


El Sr. Luis Enrique Mejía Godoy, nació el 19 de febrero de 1945 en la norteña ciudad de Somoto, departamento de Madriz, Nicaragua, hijo de Carlos Mejía Fajardo artista popular en su época y su oficio carpintero le facilito convertirse en talentoso constructor del instrumento emblemático de su país, la marimba. Su madre doña Elsa María Godoy, maestra de escuela y emprendedora artesana de pan. Es un músico, compositor y cantautor nato de primera línea de trayectoria impecable nacional e internacional y ha compartido sus obras musicales por más de 30 años con su hermano tres años mayor que él y no menos famoso cantautor pinolero Carlos Mejía Godoy. 

Luis Enrique, es hoy por hoy un importante compositor e intérprete con una vida artística de 40 años que comenzó a cultivar desde la niñez cuando se entretenía jugueteando con los instrumentos que fabricaba su padre y en el seno de una familia de músicos populares y que hoy ha alcanzado dimensiones ni soñada por sus ancestros a la que hay que sumarle su siguientes generaciones que han llegado a constituir la más sólida dinastía artística de todos los tiempos en Nicaragua y naciones circunvecinas por lo que solo hablar de los Mejía Godoy, es como un sello de garantía de calidad.


Otto Benjamín de la Rocha López


Nacido en Jinotega, en 1933, es un reconocido compositor, cantautor y actor de radio. Pero por sobre todo es una persona creativa, simpática y entretenida de escuchar. En su país es muy famoso por su interpretación de “Aniceto Prieto”, un personaje pintoresco de cuentos campesinos. Pero también es muy popular y respetado por su amplia trayectoria artística y aporte a la cultura nacional. “Me gusta la música y dejaré de interpretar mis canciones y hacer mis cuentos cuando me muera”, dice.

A los 13 años, Otto emigró del departamento de Jinotega a Managua en busca de oportunidades. Años después, en la época de oro de la radiodifusión nicaragüense, empezó a trabajar para dar a conocer sus primeras composiciones musicales y sus interpretaciones humorísticas. Son al menos cuatro generaciones de “nicas” que desde las 04:30 am han gozado y siguen disfrutando de lo que sucede en el pueblito imaginario de Ojochal, donde cobran vida “Aniceto Prieto” o “Turco Mustafá”, entre otros personajes. 


Katia Cardenal Barquero


Cantautora nicaragüense que canta a la humanidad, a la poesía, la justicia, el amor y la ecología. Nació en Managua, Nicaragua en el año 1963. Comienza su afición por la música desde muy temprana edad. De familia de escritores, poetas y pintores. A los quince años integra al coro del Colegio Teresiano de Managua donde cursó estudios de primaria y secundaria, obteniendo en 1981 el diploma de bachiller. Más tarde cursa estudios musicales en el conservatorio de Managua donde se gradúa como Educadora Musical en 1984, carrera que le permitió desempeñarse como maestra de música. 

Junto a su hermano Salvador Cardenal, formaron el Dúo Guardabarranco en el año 1980, grabando cinco álbumes y recorriendo más de 20 países en Europa y América en 15 años de carrera artística.
Por esa época trabaja también como solista en algunas actividades en
Canadá, Noruega, Nicaragua y Rusia obteniendo el I lugar en 1990 como interprete en festival OTI nacional y II en el OTI internacional de Las Vegas.


En 1996 se muda a Noruega y bajo el sello disquero Kirkelig Kulturverksted graba tres discos Navegas por las Costas, disco que la hizo merecedora de un disco de oro, En Reveslandia, su primera incursión en música infantil y Brazos de Sol.

En el 2001 lanzo un disco con canciones del trovador cubano Silvio Rodríguez que se titula Sueño de una Noche de Verano, donde él le acompaña cantando dos temas. 


Lugares Turísticos en Nicaragua


Isla de Ometepe
En el lago de Nicaragua, llamado por los conquistadores españoles “el mar de agua dulce” por su inmensidad, sobresale la isla de Ometepe cuyo nombre en náhuatl significa “dos cerros”. La isla de 276 kilómetros cuadrados alberga a dos majestuosos volcanes unidos por un corto istmo, y es actualmente uno de los destinos naturales preferido por turistas nacionales y extranjeros por su ambiente hospitalario y pasivo, sus hermosos paisajes, sus dos volcanes, la riqueza arqueológica, sus tranquilas playas y sus numerosas reservas naturales y bosques donde puede apreciarse una importante biodiversidad.
Desde siempre, la isla ha representado un destino paradisíaco. En tiempos precolombinos, según relatos obtenidos por historiadores, tribus indígenas se desplazaron del norte hasta Centroamérica en búsqueda de un paraíso vislumbrado por sus sacerdotes: una tierra formada por dos cerros, y en sus andares lo encontraron. La isla de Ometepe se convirtió entonces en un santuario habitado por una mezcla de diversas tribus y culturas, lo cual es revelado por la enorme cantidad de petroglifos, cerámica y estatuaria que pueden apreciarse en toda la zona.
La isla es habitada por personas amables y sonrientes enamoradas de su tierra, dedicadas sobre todo a la pesca y la producción agrícola de gran calidad que provee el fértil suelo isleño. Actualmente, los ometepinos han comenzado a dedicarse a la atención de turistas y numerosos locales de servicios han sido instalados en la isla, con la disposición de acoger a los visitantes del mundo entero que deseen visitar este paraíso.
La puerta de entrada principal a la isla es el puerto de la ciudad de Moyogalpa (nombre de origen náhuatl que significa “lugar de mosquitos”), el cual es conectado al puerto de San Jorge en Rivas por tres lanchas y un ferry que transitan el lago varias veces al día durante toda la semana.
Al llegar al puerto, se aprecia la calle principal de Moyogalpa y de fondo el activo volcán Concepción con su cono perfecto y su corona de nubes. La ciudad es pequeña y de vida pasiva, pero cuenta con equipamientos útiles para los visitantes como hoteles y hospedajes confortables; restaurantes donde degustar comida local e internacional y deliciosos refrescos naturales de frutas tropicales; locales de alquiler de automóviles, motocicletas y bicicletas; guías especializados, bares con buen ambiente, farmacias, cibercafés y un centro de salud bien equipado.
Una carretera adoquinada une por el sur a Moyogalpa con la ciudad de Altagracia, ubicada al otro lado del Concepción. Siguiendo esta vía, se encuentran las calles y camino de tierra que llevan a los otros sitios interesantes. Los desvíos son indicados por rótulos, así que los visitantes no deben temer perderse al buscar sus destinos.



sábado, 26 de agosto de 2017

Turismo en Nicaragua





Este Blogger presenta indicadores estadísticos de turismo correspondientes a las vías de ingreso de Nicaragua, (por tierra, agua y aérea). Así mismo brinda información de Nicaragua como: su división administrativa, comidas típicas, artistas nacionales de renombre y algunos principales lugares turísticos del país.

Principales vías de acceso a Nicaragua

Terrestre: utilizando los medios de transporte terrestre arribó al país el 71.8 por ciento del total de turistas.



Países que más visitan Nicaragua:



Puestos Terrestres (6): 

  • Fronterizos con Honduras: El Guasaule, Las Manos, El Espino y Teotecacinte.
  • Fronterizos con Costa Rica: Peñas Blancas y San Pancho (Las Tablillas).
  • Aérea: por esta vía ingresó el 28 por ciento del total de turistas.

Puestos Aéreos (3):
  • Aeropuerto Internacional de Managua ACS.
  • Pista de aterrizaje Marina de Guacalito (Rivas).
  • Pista de aterrizaje El Picacho (Chinandega).

Acuática: el arribo de turista por esta vía representa el 0.3 por ciento del total.
Datos obtenidos por el Instituto Nacional de Turismo.

Puestos Acuáticos (16):

En el Océano Pacífico, Marina Puesta del Sol, Potosí, Corinto, Puerto Sandino y San Juan del Sur.
En el Océano Atlántico Puerto Cabezas, Leymus, El Bluff, Corn Islandy Bluefields. 
En el Lago de Nicaragua y/o Río San Juan, San Carlos, Delta, Papaturro, El Castillo, Sarapiquí y San Juan del Norte.

Estadística de entrada de Turistas por las diferentes Vías de Ingreso en los años 2016 y 2017.

El acumulado entre enero-abril 2017 de las llegadas de turistas cerró con 610,118 con una variación 28.48% en comparado con el del 2016.

Año 2016                          
Enero     135,224                 
Febrero  108,265                                                        
Marzo     137,493
Abril          94,172

Año 2017       
Enero     154,220
Febrero  123,987
Marzo     151,167 
Abril        180,744   


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